top of page

1
Contar con contrato firmado por ambas partes y vigente.
2
Tener una póliza jurídica.
3
Contar con póliza de seguro para la propiedad.
4
Uso de un software o herramienta para gestionar el contrato.
5
Contar con pagarés o un aval gravado.
6
Emitir facturas por el ingreso y declarar mensualmente.
7
Predial y mantenimientos pagados al día.
8
Expediente completo del inquilino, así como estudio socioeconómico.
bottom of page